Raíces históricas 1 • 2 nov 2020

Por favor, escuche el siguiente video (es sólo un minuto y medio) con mucha atención y varias veces si su nivel de inglés no es muy alto e intente descubrir, por lo menos grosso modo, qué es lo que este general americano (llamado Smedly Butler) quería comunicar a la opinión pública en esta alocución suya de 1933:

Bueno, si se ha dado cuenta este hombre quería denunciar ante la opinión pública americana que un consorcio de empresas le habían propuesto financiación para que liderase un golpe de estado contra el recién nombrado presidente Franklin Delano Roosevelt. Explica cómo se reunió con ellos para intentar descubrir detalles del mismo (que yo omito aquí) y que, una vez hubo hecho esto, solicitó al congreso de los Estados Unidos cómo podía poner de manifiesto el complot. Así, se formó una comisión parlamentaria que le llamó a declarar (issued a subpoena) en la que él relató los hechos. La alocución termina con una soflama patriótica a favor de la democracia y en contra de las dictaduras. Recordemos que estamos en el año 1933, el mismo año del ascenso de Hitler al poder.

De momento no explicaré nada más sobre el asunto, que trataré más en profundidad en otra entrada, pero he querido empezar con esta extraordinaria grabación –que es desconocida hasta para casi todos los que han sacado la licenciatura de historia por cualquier universidad del mundo– con el objeto de estimular en ustedes la lectura de lo que viene a continuación que es una breve historia política de los principales golpes, pucherazos y demás agresiones al orden constituido en EEUU. Y verán como van a descubrir muchas cosas.

El motivo de introducir aquí este capítulo histórico me viene de la idea de muchas personas que me están leyendo desde que el día 28 de octubre lancé este blog, sin duda estarán sumidas en el estupor por las informaciones sobre el golpe de estado contra Trump pensando que, de ser así, sería algo totalmente fuera de la cultura política norteamericana.

En esta entrada me propongo hacer un breve repaso1 de los principales golpes y pucherazos que se han producido a lo largo de los 244 de historia independiente del gran país norteamericano para hacer ver que, al contrario de lo que parece, el golpe, las malas artes y la trapichería política –que con frecuencia llega a la criminalidad y no se para ante el asesinato– son una parte esencial, constitutiva, de su forma de gobierno2.

Lo que sigue es, pues, una breve reseña cronológica de las subversiones del orden constituido en EEUU:

  • 1782-1789 – Transmutación secreta y con engaños de la forma de gobierno.-  Por efecto de la mitología que se ha tejido sobre el origen de EEUU, mucha gente en todo el mundo ha sido inducida a pensar que la guerra de independencia americana se libró siendo EEUU ya un estado constituido o –si se quiere “proto-constituido” en espera de reconocimiento internacional– y eso no es así. La guerra la libraron 13 colonias unidas por un endeble protocolo de confederación firmado a mitad de la contienda (en 1781) y cuyo fin primordial era conseguir ayuda para el esfuerzo bélico , cosa que a Benjamin Franklin le costó varios años de obtener, a pesar de las grandes dotes diplomáticas de que hizo gala en la corte de Luis XVI, ya que los franceses no se creían que una unión mínimamente estable pudiera darse entre esas 13 colonias cuyo nacimiento e historia había estado presidido por el enfrentamiento3. En la primavera de 1787, apenas cuatro años después del final de la guerra con los ingleses y con el encargo de retocar los estatutos de la confederación, los convocados (que no habrían acudido de haber sabido cuál era el verdadero propósito de la convocatoria4) estuvieron cuatro meses retenidos con malas artes (si se marchaban, las decisiones se tomarían sin ellos), en sesiones cerradas a cal y canto en un edificio en Filadelfia al que se le tapiaron las ventanas en pleno verano y del que surgió, con gran dificultad, dolor y enfrentamiento, el principio de transmutación de la unión confederal que había servido para ganar la guerra contra los ingleses5 en un engendro imposible, un oximorón político, a medio camino entre confederación y federación que fue verbalizado como una forma débil de república federal constituida por estados confederados6. Esta forzada e impuesta ambigüedad (cuyo principal muñidor fue un extranjero)7, se llevó a cabo obrando a contrapelo del èthos propio de esos trece pueblos que en aquel momento no eran nación. Así, las dramáticas consecuencias de esta manipulación, de esta forzada unión urdida entre 1787 y 1789, se manifestaría setenta años después en todo su dramatismo al ser la causa de fondo de una de las guerras civiles más cruentas que el mundo ha padecido (entre 620.000 y 750.000 muertos sobre una población que en 1860 era únicamente de 31.000.000).
  • 1796 – Manipulación de John Jay favoreciendo a John Adams.- Apenas unos pocos años después de que la constitución entrara en vigor (en 1789) y en las primeras elecciones a la presidencia (anteriormente Washington había sido elegido por aclamación durante dos mandatos) se produjo ya la primera irregularidad en la elección del presidente que dio como resultado un lío monumental de impugnación de votos (cuyo detalle puede consultarse aquí) que terminaron anulando cuatro, decisivos para que Thomas Jefferson tomara posesión. El artífice de este coup fue John Jay, que había sido embajador en Madrid y que había obtenido un crédito y ayuda de España y que luego fue el ingrato artífice de que no se reconociera el importante papel jugado por España en la guerra de independencia americana.
  • 1790-1934 – Clientelismo político estilo “Tammany Hall”.- No es muy conocido que fueron los irlandeses –no los italianos– los introductores de las primeras organizaciones criminales (o mafias) en EEUU. Dichas organizaciones irlandesas no se desarrollaron, como la mafia italiana, a partir de la extorsión del pequeño comercio sino usando los cuerpos ciudadanos de la polícia, los bomberos, los guardacostas, guardabosques, etc. como plataformas de extorsión y clientelismo político a candidatos, fiscales y jueces hasta llegar a convertirse en una verdadera amenaza al estado cuyo buque insignia en la ciudad de Nueva York fue el edificio conocido como Tammany Hall que hizo las veces de una especie de “casa regional” irlandesa y de centro neurálgico de un clientelismo político que no se paraba en la extorsión o la mordida sino que con frecuencia llegaba al asesinato. La razón de este singular comportamiento criminal de los irlandeses en América8 tiene una raíz histórica muy clara. Y es que los irlandeses han sido tan injustamente tratados por sus vecinos ingleses9 que al llegar al Nuevo Mundo desarrollaron la conducta típica del hijo maltratado, o sea, repitieron reduplicativamente las brutalidades de que habían sido objeto en su tierra natal por parte de Inglaterra. Además, la acogida en territorio americano, ya desde el tiempo de las colonias, tampoco fue muy buena que digamos. Muchos llegaron como esclavos blancos o indentured10 y hasta casi la mitad del siglo XX se les impedía la entrada, junto a los negros, en muchos comercios que ostentaban el rótulo “No blacks, no Irish, no Dogs”, o bien se les prevenía de antemano que no iban a ser contratados con el célebre “No Irish need apply”. Hasta hace poco, pues, su única salida laboral se encontraba casi exclusivamente a través de los cuerpos (policía, bomberos, etc.) que he mencionado antes ya que, por lo arriesgado e ingrato del trabajo, nadie los quería. Con el tiempo esa necesidad laboral se ha convertido en tradición de modo que, en la mayoría de cuerpos ciudadanos y policiales de todo EEUU los irlandeses continúan siendo la fuerza dominante, y en menor medida los escoceses. La influencia es tan grande que han estandarizado los consabidos rituales de gaitas, faldas y demás parafernalia celta11 que ustedes verán en las películas americanas.

En una entrada posterior a las elecciones continuaré con este tema.

 

  1. Mi intención era escribir una sola entrada pero me he dado cuenta de que es inviable por el tiempo que me lleva en un momento en que creo que es mejor centrarse en las elecciones del próximo día 3. Una vez se haya clarificado el resultado, volveré con una segunda entrada sobre este mismo tema
  2. Roger Stone, asesor presidencial de siete inquilinos de la Casa Blanca de Nixon para acá y objeto encarnizado de las iras de los enemigos políticos de Trump durante los últimos cuatro años, lo ha expresado en muchas ocasiones diciendo que “politics is a high-risk activity in America”.
  3. Fueron trece comunidades políticas distintas que se formaron para escapar de la feroz represión religiosa que los ingleses ejercieron con mano de hierro sobre los que no se conformaban (non-conformists) a su modelo religioso y a los que aplicaron  salvajes leyes penales (que en el caso de los católicos llegó a ser pena de muerte por suplicio agravado) y que sólo llegaron a abolirse en 1829. Por lo tanto, eran comunidades todas ellas disímiles, formadas en distintos momentos y con distintos instrumentos legales (algunas mediante estatuto real, otras como prebenda  privada a algún aristócrata ausente o absentee que era su dueño y tenía cobertura legal para poder crujir a los colonos a impuestos iban a parar a su patrimonio particular), así que eran comunidades recelosas las unas con las otras, con pocos intereses comunes, y cuyo único común denominador era el deseo de huída de Inglaterra.
  4. Existe un claro paralelismo entre esta forma de cambiar torticeramente el objeto de la asamblea y la que se produjo en España en la convocatoria de elecciones posteriormente a la muerte de Franco, que no fueron anunciadas como para la elección de una cámara constituyente, pero de la que sin embargo, salió como por ensalmo la llamada Constitución Española de 1978.  El profesor Dalmacio Negro ha hecho ver en varias ocasiones que, en esas condiciones y en razón de su origen, no se la puede llamar sensu stricto constitución sino únicamente carta otorgada.
  5. No confundir con la confederación de los estados del sur que lucharon en la guerra civil contra los estados del norte
  6. La forma confederal supone plena soberanía a cada uno de los estados que se unen voluntaria e independientemente unos de otros en una unidad política superior. Por el contrario, en una federación se considera que el origen de la soberanía de los estados constituyentes es por concesión de una unidad política anterior que sí es plenamente.
  7. Alexander Hamilton, jamaicano; el único de los founding fathers que no es originario de ninguna de las trece colonias.
  8. Un pueblo, por lo demás,  abierto, comunicativo y afable; sin duda el de trato más agradable de entre todos los pueblos anglófonos. (Aprovecho para mandar un saludo desde aquí a todos los que me leen en Irlanda, aunque no sé si son irlandeses o españoles que viven en Irlanda. Tal vez alguno podría sacarnos de dudas).
  9.  Los agravios históricos que presentan los catalanes frente a Castilla y a España son una fabulación de pe a pa, un “Himalaya de falsedades” como gusta decir Pío Moa repitiendo la famosa frase de Besteiro. Pero las quejas de los pobres irlandeses sí son muy reales y siempre se quedarán cortas en la descripción de todas las barbaridades de que han sido objeto a lo largo de la historia por parte de los ingleses.
  10. Este es otro jugoso capítulo de la historia anglosajona que, si puedo, contaré algún día.
  11. Estas “tradiciones” son todas falsas. Son una invención… agárrense: ¡inglesa! Sí, sí lo que oyen. Esta gema escondida de información histórica constituye la prueba máxima, la archiprueba, de la constituiva falsedad del regionalismo con ínfulas nacionales. Pero esa es otra historia.