No a la polémica política.

La polémica política es una respetable forma de debate pero no es para lo que este blog existe.

Yo mantengo este blog para dar información de aspectos del mundo anglosajón que creo conviene saber en España y en el mundo hispánico y relaciono dichos aspectos culturales con cuestiones de filosofía política.

Existen muchas posibilidades de discrepancia con estas opiniones y afirmaciones mías, así que atenderé con todo gusto preguntas y resolveré discrepancias pero sólo si percibo que no hay una intención tergiversadora, malévola o de enmienda a la totalidad en cuyo caso no puede haber diálogo y el discrepante es mejor que se abstenga de frecuentar el blog.

Si la discrepancia se produce atenderé sólo las intervenciones que se lleven a cabo en el estilo amable y cortés general del blog pero no publicaré comentarios realizados con exigencias increpatorias y retiraré la suscripción a quien los realice.